Si quieres participar en un fanfic/novela, debes mandarme estos datos aquí:
*Papel que quieres tomar en el fic/novela.
*Con quien quieres estar en pareja.
*Descripción psicológica.
*Descripción física.
Una vez que ya estén todas las parejas lamentablemente no puedes elegir. Si quieres participar para ser ‘la mala’, tienes que decirme a que ‘pareja’ quieres separar. O en todo caso si solo quieres ser hermana/mejor amiga de alguno/a, solo dime.
Un ejemplo de cómo debe ser (por si no lo entienden), así:
*Papel que quieres tomar en el fic/novela: Mejor amiga de la protagonista.
*Con quien quieres estar en pareja: Nick Jonas… siempre y cuando no sea el ‘chico’ de la protagonista.
*Descripción psicológica: Soy tímida, pero cuando conozco a las personas soy loca. Me río fácilmente… etc.
*Descripción física: Soy baja, rellenita con el pelo rojo… etc.
Si quieres que te escriba una historia, lo que debes mandarme es:
*Nombre o apodo, según como quieran aparecer en la historia.
*Lugar.
*Una canción en la que este inspirada, si quieren o si no me dan una idea de cómo quieren que sea la historia.
*Con quien.
*Final triste o feliz.
Eso me mandan aquí.
Desde ya, muchas gracias.
Chapter; t e n*
El volvió a sonreírle y desvió su mirada hacia el camino tratando de controlarse, no quería arruinar aquel momento. Le surgieron unas ganas inmensas de besarle los labios, pero sabía que no era el momento, apenas se acababan de conocer y pensar que tendrían que convivir por un largo tiempo, si la besara en ese momento y ella lo rechaza, él no sabría como mirarla nuevamente.
— Cuando necesites algo, solo avísame — volvió a mirarla con una pequeña sonrisa en sus labios, la que tanto le gustaba a Eli — ¿Si? — ella asintió con una sonrisa y luego se acercó a él para besarle la mejilla. En cuanto lo hizo ambos se sonrojaron levemente. — Finalmente en casa — soltó un suspiro recordando el motivo por el cual se habían separado del resto y se adentraron a la casa. Eli fue directo a su habitación y buscó en una cajita el remedio para Liam, se lo entregó y luego le sirvió un vaso con agua.
— Espero que con eso se te pase el dolor — hizo una pequeña mueca de dolor y esperó a que se tomara el remedio sin pensar que él estaba fingiendo, miró la pastilla al igual que él y luego lo miró confundida — ¿Qué esperas? — se atrevió a preguntar al verlo tan dubitativo.
— Es que… — miró la pastilla y luego la desvió hacia los ojos de Eli — no me dolía la cabeza — dijo algo apenado e hizo una mueca. Eli entrecerró los ojos mirándolo y luego soltó una risa, la miró extrañado por un momento sin entender que pasaba por su mente y luego rió con ella.
— ¿Mentiste para salirnos de ahí? — preguntó en un tono divertido, nunca se imaginó que él necesitaría de esas mentiras piadosas para conseguir un tiempo a solas con ella, volvió a reír de solo pensarlo una vez más — Lamento decirte Payne, me hiciste buscar la pastilla que no sabía ni donde estaba, así que tendrás que tomarla de todos modos — lo desafió en un tono burlón. — ese es mi castigo — sonrió en forma malvada y se sentó sobre la mesada esperando a que el chico tomara aquella pastilla.
— Odio las pastillas — miró nuevamente la pastilla y puso cara de dolor — pero supongo que me lo gané por mentirte — ella lo miro atentamente como llevaba la pastilla lentamente hacia su boca y rió corriendo su mano.
— No es necesario, solo fue broma — rió tiernamente.
— Gracias — Liam rió con ella y besó su mejilla — me salvaste…
Hace un año que se había ido. Hace un año ella desapareció de su vida. Hace un año que le dio su ultimo beso. Ella aún seguía dando vueltas en su mente, claro ella fue su primer amor, su primer mujer, la única y la ultima.
Ella había regresado a Bolton hace un año mientras que Danny permanecía en Londres. Su carrera comenzaba y ella pensaba que si desaparecía era mejor para él. Se repetía una y otra vez “A veces hay que alejarse de la persona que uno ama, pero eso no significa que no lo quieras, sino que hace que lo quieras aún más”. Se había alejado de él, no por que no lo amaba, que de hecho lo hacía con locura, ella creyó que alejarse de él era mejor que enterarse de la verdad.
Danny trató de seguir con su vida, que delante de la cámara era la persona más feliz y afortunada del mundo, pero detrás de todo eso, él estaba escondido en ese disfraz de alegría, sin ella el era el hombre más infeliz del mundo… ¿Cómo poder ser feliz cuando lo único que amas esta lejos de ti?. En sus días “libres”, por así decirlo, se la pasaba bebiendo o tirado en la cama sin hacer nada dejando que la vida pase, y aunque sus amigos intentaban animarlo, ni con el mayor esfuerzo pudieron hacerlo. El seguía pegado a la almohada viendo aquella foto, la foto en la cual los dos se encontraban felices, en aquel entonces…
Tamm por su lado siguió con su vida, lo cual no significa que haya olvidado a Danny. Aquel error en el pasado lo hacía recordar en el presente, aunque lo amaba, le dolía pensar en él, ya suficiente tenía con verlo por todos lados, en sus programas favoritos y en cada parte de su casa…
— Danny, quieres salir a tomar un poco de aire? — preguntó su mejor amigo Tom, Danny apenas levantó su cabeza, estaba llorando una vez más mientras que en su mano sostenía aquella foto, “en ese momento éramos felices”, pensaba cada vez que la veía.
— Si, pero si salgo allí estarán las fans — sigo sacándose las lagrimas que inundaban su mejilla. No odiaba a las fans pero se suponía que debía relajar su mente y el no lo creía conveniente.
— Vamos!, con unas gafas y una gorra lo solucionas — lo animó. Danny se sentó en la cama y miró a su amigo para luego buscar con su mirada las zapatillas.
— Bueno, pero no te molesta si voy solo? — preguntó indeciso. Su amigo solo negó con la cabeza, quería ayudarlo, no soportaría ver a su amigo un día más triste.-Enseguida vuelvo-anunció antes de cruzar aquella puerta principal de la casa.
Luego de caminar varias cuadras pensó que sería buena idea ir a ver la casa donde Tamm vivía antes. Debía tomar el autobús para llegar hasta allí así que se dirigió a la parada, lento y pausado, mirando como todos menos el eran felices con sus parejas, de tan solo pensarlo le volvían a caer las lagrimas, no le importaba que haya pasado un año, el aun la amaba y eso no iba a cambiar. Se creía débil, masoquista, un bebedor y esclavo de aquella cama en la cual se la pasaba durmiendo las 24hs del día. Claramente el no sabía la razón por la cual Tamm lo había dejado, pero Tamm la vivía todos los días de su vida.
Llegó a la parada del autobús, estaba vacía solo debía esperar a que el venga, cuando sintió que algo, más bien alguien, abrazó su pierna. Inmediatamente se dio vuelta.
— Alma!-gritó aquella mujer — no puedes hacer eso! — la niña solo reía — disculpe — le dijo a Danny mientras tomaba en brazos a aquella criatura.
— Tamm? — se exaltó el pecoso sacándose las gafas. Tamm quedó paralizada al ver aquellos hermosos ojos azules llenos de lagrimas. — no lo puedo creer! — dijo con una enorme sonrisa.
— Danny que sorpresa! — contestó Tamm no muy animada. No era la persona a quien se quería cruzar en ese momento.
— Tamm… — no pudo continuar que aquella niña lo interrumpió.
— Papi! — dijo dificultosamente mientras intentaba tomar su nariz.
— No pequeña no…— otra vez no pudo terminar de hablar, pero esta vez la que lo interrumpió fue Tamm…
— Tato!, tu primera palabra — dijo Tamm muy contenta — dilo una vez más-sonriente.
— Papi! — repitió la bebé, Danny la tomó en brazos para mirarla con mucha ternura. A pesar de la felicidad de Tamm por volver a ver a Danny y que Alma dijera su primera palabra, estaba destrozándose por dentro por no poder decirle la verdad a Danny.
— Es hermosa, es tu sobrina? — preguntó Danny, sonriente manteniendo la mirada en Alma, quien jugaba con su mano.
— No, ella… Danny ella es mi… mi hija — confesó Tamm mirando el suelo. Apresar de que Danny le destrozaba por dentro la idea de que ella tenga una hija y que no sea con él, trato de poner la mejor cara…
— Felicitaciones! — la abrazó — y su padre?, como esta? — preguntó algo triste, tratando de mostrar felicidad e interés por el…
— Hm… no creo que sea conveniente hablar de él ahora — dijo volviendo a tomar a Alma en sus brazos— Que tal si vienes a cenar en casa?— preguntó ella.
— Claro — contestó rápidamente, sabía que iba a sonar desesperado pero con tal de volverla a ver haría lo que fuera — donde vives ahora? — preguntó entusiasmado.
— En donde siempre, lo recuerdas? — preguntó a camodándole la ropa a Alma.
— Si, emmm… ahora me tengo que ir… nos vemos por la noche — le dio un beso en la mejilla a Tamm — nos vemos preciosa — dijo mirando tiernamente a Alma y luego le besó la frente — nos vemos — saludo por ultima vez con la mano y se fue corriendo.
Llegó a su casa agitado y sudado pero con una hermosa sonrisa, cosa que alarmó a los chicos, hacía días que no sonreía de esa manera… pero que digo, días? Meses serán…
— ¿Qué pasó dude? — preguntó Doug súper extrañado.
— La volví a ver — comentó este mientras que se sentaba en el sillón para descansar — y me invitó a cenar, te amo Tom — dijo mientras le daba un beso en el cachete.
— Ash!, odio cuando haces eso… — limpiándose donde le había dado el beso.
— Dude, estás seguro que no fue una ilusión? — preguntó Harry poniendo su mano en la frente de Danny, como simulando fijarse si no tenía fiebre.
— Estoy feliz dude!, pero ten cuidado, si? — dijo Tom dándole unas palmadas en la espalda. Doug solo de deseo suerte.
A las pocas horas Danny estaba enfrente de la casa de Tamm con un postre. Tocó el timbre, a los pocos segundos ella atendió haciéndolo pasar.
— Papi, papi! — dijo Alma aforrándose a la pierna de Danny.
— Sigue diciéndolo — sonrió este.
— Lo dijo durante todo el día, tengo como 300 videos… — dijo entremedio de risas.
— Hola preciosa! — levantándola — soy Danny, no papi — dijo el al ver que ella lo llamaba de esa manera.
— La cena estará dentro de un rato — anunció Tamm saliendo de la cocina. Danny estaba en el piso, sentado jugando con Alma, Tamm al ver esta escena volvió a la cocina con lagrimas en los ojos.
— Ahí vengo Alma — dijo Danny dejando a Alma jugar con su llaves y fue corriendo a ver que le pasaba a Tamm. Al entrar a la cocina la ve sentada en una silla ocultando su rostro con sus manos, lloraba, se sentía terrible por ocultárselo a Danny.
— Danny! — dijo secándose la lágrimas que rodaban aún por su mejilla — ya estará la cena — revisándola evitando mirar a Danny.
— Qué pasa?, hay algo que me quieras decir? Te puedo ayudar en algo? — preguntaba mientras se acercaba, ella no hizo nada más que abrazarlo y llorar, llorar en sus brazos.
— Perdóname! — dijo alejándose de el lentamente — lo olvide, seguro tu novia se pondrá celosa — secando sus mejillas.
— Ok, nunca pensé que lo diría pero, yo nunca te olvidé, todos los días desde que te fuiste solo bebo y duermo, nunca saliste de mi mente, corazón, alma! Yo aún te amo…
— Basta Danny!, no lo merezco… — ella comenzó a llorar nuevamente. Quería decirle la verdad, pero que iba a pensar de ella?, que solo se aprovechaba de el porque era famoso?!… Sabía bien que no era buena idea volver en ese momento, pero si no lo hacia corría el riesgo que nunca la perdonara.
— No te lo iba a preguntar… pero por qué te fuiste?, por qué lo hiciste?, acaso no te hacia feliz?, no te daba lo que querías?, acaso se acabo tu amor por mí? — preguntaba Danny con los ojos cristalinos mientras que la miraba con tristeza.
— Danny hay algo que no sabes… y volví para decírtelo y largarme de tu vida para siempre… porque lo que te tengo que decir no es nada lindo… viendo en lo que te haz convertido estoy segura que no me querrás en tu vida — decía Tamm mientras se sentaba en la mesa al mismo tiempo que Danny…
— Acaso… que es eso tan grave que me dirás? Es tan grande como para no quererte en mi vida?, no lo creo… no hay nada en este mundo que pueda quitarte de mi vida porque… porque yo te amo — dijo secándose las lagrimas.
— Danny… esto no te lo puedo decir así no mas, no es simple
— Solo dilo…
— Danny — tomó valor y lo miró a los ojos, suspiró y se atrevió a decir — tu sabes que Alma es mi hija, no?
— Si… — respondió algo confundido, porque claramente no sabía el punto al que iba Tamm.
— Pues… también es tuya — completó mirando al suelo. Danny comenzó a llorar y sin decir nada se levantó de su asiento y lentamente fue hasta la sala donde se encontraba Alma jugando. El la tomo en brazos y le comenzó a dar pequeños besitos en la cara, mientras que ella reía. Él lloraba, pero de felicidad. Luego de un rato de mirar a Alma con mucha ternura volvió a la cocina donde estaba Tamm. Ella supuso que Danny la odiaba y que se había ido para jamás volver a verla, pero era todo lo contrario. Danny entró con una gran sonrisa y con Alma en brazos.
— Tamm, no te odio es más te amo mas que nunca… bueno mejor dicho LAS amo — completó mirando tiernamente a las dos.
— Explícame!, por que sos tan perfecto? — preguntó ella besándolo.
— No se es algo que se me da — comentó con voz de galán. Alma o tato como Tamm le decía cariñosamente, le agarró la nariz a Danny.
— Qué tiene mi nariz?, es grande? — preguntó preocupado, Alma asentía mientras que se reía.
Luego de cenar, los dos se quedaron jugando con Alma.
— Ahí vengo voy a preparar la cama — dijo Tamm, al ver que Alma ya estaba bostezando.
— Ok — mientras tomaba a Alma en brazos, la muro por un tiempo mientras que ella se dormía — sabes hija — no pudo evitar sonreír, tenía que acostumbrarse a la idea de que ella era su hija — no vi tus primeros pasos pero te prometo que no dejaré que nada te pase, te cuidaré como a nadie… porque, te amo — dijo soltando una de sus lagrimas de felicidad.
— Ella te ama también — dijo Tamm entrando a la habitación — Danny, no hace falta que la cuides, yo solo quería que lo supieras…
— No, yo quiero cuidarla!… acaso no ves? Te amo y este es el fruto de nuestro amor, o no? — sonrió.
— Si…
— Bueno… creo que debemos llevar a nuestra hija a la cama — dijo levantándose cuidadosamente para la pequeña no se despierte.
— Te amo Danny — dijo sonriente.
— Te amo Tamm — los dos fueron acercándose lentamente y sellaron su amor con un dulce y tierno beso.
Él era todo lo que quería, era completamente diferente a mi, vivía su vida y yo vivía por él. Todo el mundo me decía que debía olvidarlo, pero no me importó lo que decían porque no paraba de pensar en él. Sus actitudes me encantaban, era tan rebelde y amable a la vez, tenía todo lo que una chica busca, pero él solo me ignoraba.
Era invisible a sus ojos, para sus oídos, simplemente una don nadie. Llevaba semanas en intentar hablarle pero no me hacía caso. Era mi vecino, pero nunca se dio cuenta. Debía hacer algo para que se de cuenta de quien era y sin pensar más me puse a escribir cosas, pero nada salía. Salí a dispersarme para ver si algo me inspiraba.
-¿Acaso que debo hacer para que el me note?-me dije a mi misma malhumorada mirando el suelo. No encontraba respuesta. Si, debía hablarle de una vez por todas. Camine y caminé, hasta que llegué a la casa de mi mejor amiga Tamm y decidí visitarla. Toqué el timbre y esperé a que me atendieran. Ella salió y me invitó a pasar. Le comenté la duda que tenía y ella me animó a que yo le hablara.
-Realmente no estoy de acuerdo con que intentes conquistarlo pero te apoyaré-dijo ella sonriendo-Ahora practiquemos lo que le vas a decir.
Me dio varias ideas de que decirle, pero con ninguna me sentía segura. Debía hacerlo eso era seguro, me las iba a arreglar la próxima. AL día siguiente en el colegio, exactamente en el recreo me anime a hablarle le iba a decir algo estúpido como que hora era o si tenía cambio, pero algo le iba a decir. Me acerque y le toqué el hombro. Wow, se veía hermoso con sus pelos rubios y sus ojos verdes que inmediatamente me puse nerviosa.
-Eres Dougie?-logre decir, pero que iba a decir?, dios en las que me había metido.
-Si, porque?-dijo de mala gana. Seguro había tenido un mal día, pensé.
-La profesora de ciencias te necesita-dije con dudas, lo inventé en el momento y si me preguntaba para que estaba muerta.
-Ah?, se decidió a ponerme la nota que correspondía?-mordiendo su alfajor. Hasta comiendo era lindo, más perfecto no podía ser!, me decía a mi misma.
-No lo sé solo me dijo que llamara a un tal Dougie Poynter, o sea a ti, lo eres verdad?-dije intentando hacerme la graciosa.
-Gracia linda, ahí iré-dijo riendo, me dedico una sonrisa y se dio vuelta nuevamente. Linda conversación tuvimos, acerca de sus notas que torpe soy ahora ira con la maestra y si me ve nuevamente me querrá matar. Me alejé rapido para que no preguntara por mi nombre. El recreo termino y cada cual fue a su aula. Yo me fui con mis amigas al salón mientras que el se quedó en el patio desafiando a la directora, típico de él.
Le comenté a mis amigas lo que había dicho y aunque no les gustó mucho la idea lo aceptaron. Yo era nueva en la escuela y no lo conocía bien. No entendía porque todo el mundo decía que era un cretino, si tenía muchos amigos. Los días iban pasando y cada día le preguntaba cada estupidez, como que hora era, si tenía cambio parecía una nenita pero necesitaba escuchar su voz, que me hablara.
Un día después de la escuela iba caminando con mis amigas hacia mi casa y como el es mi vecino también iba con los suyos pero mas enfrente que nosotras. Iba con su morral cruzado, caminando lento. Se reía mientras que sus amigos lo molestaban, al parecer era el mas chico en el grupo.
-Vale grítale algo!-me alentó Jesi. La miré aterrada-Mira, tiene el cordón desatado! Avísale-me empujó.
-Amm… Hey! Tu, llevas el cordón desatado-nadie hizo caso, volví a gritar mas fuerte- te vas a caer y no va a ser por mi culpa!-le grite y ellos dejaron de hablar y de molestarse entre si. Un castaño alto con el pelo lacio se dio vuelta y me miró raro.
-Será mejor que lo olvides, es un idiota no es valeroso de tu corazón, Vale vos te mereces algo mejor-dijo Lu y me abrazó. Llegué a mi casa y me tiré en la cama y me puse a pensar, y una melodía vino instantáneamente a mi. Esto realmente iba a gozarlo, pensaba presentar una canción para el día de la primavera, porque en la escuela era una tradición hacer una presentación musical o de actuación, de cual quier año. Él como de costumbre se presentaba con su banda en la cual era el bajista y realmente eran bueno y definitivamente algún día llegaran lejos.
Los días pasaron, yo tenía mi canción terminada y la iba a cantar ese día. Me fui a anotar y que creen? Quedaba antes que ellos. Me nombraron en la presentación, tomé mi guitarra, no estaba nerviosa por que esto era mi pasión la música era todo. Me subí al escenario.
-Bueno, esta es una canción especial ya que la escribí yo en estos últimos días, esto es dedicado a una persona que esta por aquí dando vueltas-dije dando una vuelta por el lugar hasta llegar a Doug. Comencé a tocar algunos acordes-I’ve been running
In circles all day long.
I’m out of breath,
but I’m still going strong.
I’m gonna get you, yeah, no matter what they say.
You think I’m losing, but I always get my way.
Don’t walk away when I’m talking to you.
This ain’t no time for your bad attitude.
Don’t gimme, that face.
When you know I’m really down for the chase.
Cause my hearts already in it
And I’m never gonna quit it.
When you finally gonna get it.
Don’t walk away.
You act, act like
That I don’t have a clue.
You think, you know it all,
but I’m so onto you.
You think you’ve figured out just how to win this game.
I’m on your tracks, yeah, I know every move you make.
Don’t walk away when I’m talking to you.
This ain’t no time for your bad attitude.
Don’t gimme, that face.
When you know I’m really down for the chase.
Cause my hearts already in it
And I’m never gonna quit it.
When you finally gonna get it.
Don’t walk away.
I won’t give up just like that
I’m gonna make you mine if it takes everything I have
Don’t walk away when I’m talking to you.
This ain’t no time for your bad attitude.
Don’t gimme, that face.
When you know I’m really down for the chase.
Cause my hearts already in it
And I’m never gonna quit it.
When you finally gonna get it.
Don’t walk away.
Sentí como todo el mundo comenzó a aplaudir, me estaban aplaudiendo, hasta Doug lo hacía, esto era increíble, pero el no se daba cuenta de que estaba dirigida a el la canción. Baje y me lo crucé de primera a el.
-Eres genial, tu voz! Dios, como te llamas?-dijo completamente impresionado. Estaba contenta de que el me haya hablado pero no tanto, me di cuenta de que sólo estando en el escenario se fijaba en mi.
-Valeria, te llaman-dije al escuchar que decían “McFly”-suerte. Ellos subieron y tocaron una canción que se llamaba “I’ve Got You”, realmente era genial. Al bajar me buscó.
-Vale, podemos salir alguno de estos días?-dijo sonriendo dejando su bajo a un lado. No sabía que decir, opte por mirar a mis amigas que hacentían con la cabeza y le dije que si. Así fue que paso nuestra primera cita, que nos llevo a la segunda y así consecutivamente hasta que nos pusimos de novios…
Y hasta el día de hoy puedo decir que no olvido su sonrisa y quizás lo nuestro había durado si el no fuera un cretino.
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